El Ayuno como herramienta de sanidad y crecimiento espiritual

El ayuno ha sido practicado desde tiempos muy remotos. El hombre ha observado que los animales en ciertos períodos de su vida dejan de comer, es decir, ayunan. También cuando se enferman o están heridos también dejan de comer.

Muchos hombres de la historia secular han practicado el ayuno durante algún momento de su vida, entre ellos se encuentran: Platón, Sócrates, Pitágoras, Mahatma Ghandi, Mismilov y muchos más.

Tambien a lo largo de toda la Biblia observamos la práctica del ayuno por hombres de Dios como Moisés, David, Daniel, Pablo, Cornelio, la iglesia, los discípulos de Juan el Bautista y el mejor ejemplo lo encontramos en Jesucristo, quien ayunó cuarenta días con sus noches después de ser bautizado.

Hipócrates, padre de la medicina, en su tiempo conocía el ayuno, sus etapas y efectos. Avicena, famoso médico del antiguo Egipto, le indicaba a sus pacientes más críticos el ayuno. Otros médicos del siglo XVI y XIX como Paraselso y Hooker Dewer, también indicaron el ayuno a sus pacientes con excelentes resultados. A mediados del siglo XIX fue declinando su uso, pero luego se reactivó y comenzaron a realizarse investigaciones acerca del mismo, cuyos resultados arrojaban rejuvenecimiento y prolongación de la vida. En el siglo XX se continuó utilizando el ayuno hasta nuestros días.

MECANISMOS DEL AYUNO

Al conocer como el ayuno ejerce sus efectos en nuestro cuerpo, entenderemos porque el ayuno sana y previene enfermedades.

Ley de Greshan:

” La moneda mala desplaza siempre a la buena”. Esto quiere decir, que a la hora de pagar una persona, teniendo dos monedas de igual valor nominal preferirá hacerlo con la más vieja o desgastada.

La economía biológica sigue la misma ley, utilizando primero los tejidos restituibles, antes que los no restituíbles, utiliza primero las células enfermas antes que las sanas.

  • Se concentra en la fase eliminatoria de las moléculas viejas

El organismo normalmente invierte gran cantidad de energía, en sacar moléculas viejas y sustituirlas por otras idénticas, pero jóvenes. El ayuno permite al organismo concentrarse en la eliminación de las moléculas viejas, por eso es un poderoso y eficaz desintoxicante profundo.

  • Ofrece al aparato digestivo un descanso.
  • Mejora la absorción y la asimilación de nutrientes.
  • Mejora la coordinación de los diversos órganos y sistemas.

 

EFECTOS TERAPÉUTICOS:

  • Rejuvenecimiento y prolongación de la vida.
  • Mejoría en problemas de salud como: obesidad, hipertensión, litiasis renal, problemas vesiculares, venas varicosas, artritis, ateroesclerosis, etc.

 

TIPOS DE AYUNO

Completo:

  • Absoluto: no se ingiere absolutamente nada, ni sólidos, ni líquidos. Lo máximo que debe durar son tres días, porque puede ocasionar problemas para la salud. Lo más usual son uno a dos días.
  • Hídrico: es aquel donde solo se ingiere agua y puede durar de uno a cuarenta días. Cuando pasa de tres días debe ser vigilado por el médico. Nota: los ayunos hídricos de más de cuarenta días no se consideran terapéuticos.

Parcial:

  • En contenido: es aquel donde la persona se abstiene de ingerir algunos alimentos. Se ingieren jugos de frutas, las frutas como tales, vegetales crudos o cocidos, té de plantas medicinales (no consumir té negro, ni café), agua.
  • En tiempo: me indica los días de duración del ayuno, va de uno a cuarenta días y puede ser: ultracorto, corto, mediano, largo y ultra largo.

DIETA DE AYUNO PARCIAL

Mañana: Agua, jugos de frutas, te de plantas medicinales.

Mediodía: Frutas o sus jugos, jugos de hortalizas, sopas de vegetales, ensalada de vegetales crudos o cocidos, agua.

Tarde: Agua, jugos de frutas, te de plantas medicinales (manzanilla, malojillo, toronjil, etc.).

Noche: Caldo de vegetales, ensalada de vegetales, agua, frutas.

Nota: La última comida del día debe ingerirse entre 6p.m.-8p.m. y la otra al día siguiente a las 12p.m. del mediodía en la hora del almuerzo.

Durante el ayuno se puede ingerir hasta 8 vasos de agua al día, no tomarla fría sino a temperatura ambiente. Debe ser agua mineral o hervida. Si el agua es hervida debe pasarla varias veces de un envase a otro.

Preferiblemente no endulzar los jugos, pero si los prefiere más dulces usar miel de abejas o papelón. No comer pan, ni granos, ni margarina, ni mantequilla, ni mayonesa.

Las frutas y las hortalizas no deben combinarse en la misma comida y deben ser naturales y frescas, no deben ser enlatados, ni pasteurizados. No ingerir leche, ni productos lácteos. Aderezar las ensaladas con aceite de oliva, limón y poca sal.

PROPÓSITO O FINALIDAD DEL AYUNO

Cuando propongo en mi corazón hacer un ayuno, debo establecer claramente la finalidad o finalidades del mismo, es decir, que puede ser por un problema espiritual, de salud, o consagración, etc.

  • SALUD FÍSICA:

Ayunoterapia: es aquel ayuno que se practica como terapia coadyuvante de otras terapias, con la finalidad de mejorar la salud física. Generalmente es dirigido por un médico. Puede practicarse el ayuno completo ya explicado, los ayunos matinales donde se suprime el desayuno, ayunos sistematizados que pueden ser practicados una vez semanal, o una vez cada 15 días, o una vez mensual, según como la persona disponga, con fines de lograr mejorar su salud. También los ayunos parciales son válidos para mejorar la salud, esto es para las personas que no pueden realizar los ayunos completos por diferentes motivos.

  • SALUD ESPIRITUAL:

La finalidad de este ayuno es lograr beneficios espirituales como: consagrar la vida a Dios, derribar fortalezas, desatar ligaduras, soltar cargas de opresión, romper cadenas, echar fuera demonios, etc.

– Establecer el objetivo del ayuno.

– Planificar su tiempo con Dios.

– Arrepentimiento y perdón.

– Buscar a Dios de todo corazón.

PREPARACIÓN PARA EL AYUNO

Antes de realizar un ayuno es conveniente realizar una preparación fisiológica y psicológica, con el fin de que la persona se adapte poco a poco a los cambios que ocurren durante el ayuno.

Preparación fisiológica:

Objetivo, preparar el cuerpo y evitar desequilibrios.

Consultar al médico, para que le realice un examen físico y le ordene una serie de exámenes de laboratorio, con el fin de que lo oriente hacia que tipo de ayuno debe hacer, o si encuentra una enfermedad que contraindique el ayuno.

Hacer ayunos preliminares: esto es con la finalidad de que el cuerpo se adapte a las sensaciones y síntomas que se presentan durante el ayuno.

Alimentación previa al ayuno de alta calidad: para que durante el ayuno los síntomas sean menos notorios y también evitar desequilibrios, es decir, que una semana antes del ayuno deben evitarse dulces, harinas, picantes, grasas, etc.

  • No entrar bruscamente al ayuno.
  • Preparación psicológica:
  • Hacer preparación fisiológica.
  • Debe ser voluntario, es decir, la persona debe desear hacerlo, sin ser obligada.
  • Automotivación: la persona debe motivarse con afirmaciones positivas como por ejemplo, “con cada día que pasa estoy logrando el propósito del ayuno”.
  • Despojarse de toda carga mental
  • Mantenerse ocupado: evitar tiempos de ocio, evitar ver televisión, es recomendable permanecer en contacto con Dios mediante la oración o la meditación.
  • Fijarse plazos para continuar: esto es en caso que se presente una crisis del ayuno, en la cual la persona se siente mal y esto es motivado a la eliminación de toxinas. Estas crisis duran poco tiempo y la persona debe darse un margen de seis horas, en las cuales debe pasar la crisis.
  • No pensar en el tiempo que falta, debe situarse en el presente.
  • Evitar emociones negativas como odio, rencor, rabia, celos, etc., que me conllevan a situación de estrés, perjudicial durante el ayuno.
  • Si ayuna acompañado es mejor.

 

CONTRATIEMPOS DEL AYUNO

Durante el ayuno se pueden presentar una serie de dificultades, entre ellas tenemos:

Hambre: generalmente aparece durante el primer día del ayuno, pudiendo persistir hasta el segundo a tercer día. Cuando aparezca hambre fuera del horario de las comidas, debe tomar agua.

Mal aliento: aparece desde el primer día. Para combatirlo se requiere de cepillado de los dientes, pasarse hilo dental entre los dientes, gargarismos, masticar clavitos de olor.

Dolores: el dolor de cabeza puede aparecer desde el primer día. También pueden ocurrir dolores abdominales, lumbares, o en otras zonas. Estos dolores pueden mejorar con la aplicación externa de aceite de ajonjolí, o de maní, o aceite de ricino, si el dolor es muy intenso y no cede debe consultar al médico.

Mareos: pueden aparecer antes del séptimo día en forma espontánea, también durante esfuerzos intensos, si esto ocurre se recomienda disminuir la intensidad de la actividad. Los cambios bruscos de posición pueden originar mareos, se recomienda realizar estos cambios sin prisa. Si los mareos son frecuentes se recomienda el reposo, si no cede consultar al médico.

Malos olores: mal aliento, mal olor del sudor, secreciones respiratorias, orina de olor fuerte. Para combatir los malos olores debe asearse frecuentemente.

Abstenia: es la pérdida de las fuerzas, si es muy persistente y no cede debe suspenderse el ayuno.

Adelgazamiento: durante el ayuno parcial se pierde peso, dependiendo de la ingesta de cada persona.

Familiares y amigos: ellos ignorando las ventajas y beneficios del ayuno, criticarán a la persona que está ayunando e insistirán en que debe suspender tal práctica.

DÍAS EN QUE OCURREN ALGUNAS MOLESTIAS

1° día: sensación de hambre, dolor de cabeza, mal aliento.

5°- 6° día: son los días más difíciles.

5° semana: náuseas intensas, en el ayuno hídrico.

31° – 40° días: repugnancia por las comidas, en el ayuno hídrico.

CAUSAS PARA INTERRUMPIR EL AYUNO

Se debe hacer en los siguientes casos:

Pérdida permanente de las fuerzas: si el estado general se deteriora intensamente y las fuerzas han decaído permanentemente, nos indica que hay que interrumpir el ayuno.

Descenso de la temperatura: la temperatura debería tomarse diariamente y anotarla, para llevar un registro. Normalmente durante el ayuno hídrico, la temperatura desciende medio grado al segundo o tercer día, esto debe mantenerse durante todo el ayuno. Si desciende más de eso, hay que interrumpir el ayuno. También ocurren aumentos ligeros de la temperatura frecuentemente, pero eso no nos debe alarmar, si ocurre debe colocarse medios físicos para bajar la fiebre.

Alteraciones del pulso: en los ayunos hídricos y prolongados, el pulso va disminuyendo en frecuencia a medida que transcurre el ayuno. Durante los esfuerzos leves puede aumentar con rapidez, indicando que la actividad debe disminuirse. Si la frecuencia de las pulsaciones baja bruscamente y la persona se siente mal y aún colocándola en reposo no mejora, debe interrumpir el ayuno. También, si el pulso se hace irregular, o se acelera sin causa aparente, debe interrumpirse esta terapia. El pulso debe ser tomado una vez al día mientras dure el ayuno. También debe ser anotado.

Pérdida de la lucidez: si pierde la conciencia, o habla incoherencias, debe interrumpir el ayuno.

¿COMO ENTRAR Y SALIR DEL AYUNO?

Este punto es de vital importancia, ya que si no se cumple correctamente podría ser perjudicial para la salud.

Para entrar a un ayuno se debe cumplir lo siguiente:

Dieta previa al ayuno: una semana antes del ayuno se debe restringir el consumo de grasas, azúcares, harinas, no comer salsas, ni picantes, ni refrescos gaseosos, enlatados, chucherias, café, chocolate, etc. Comer frutas, verduras, leche descremada, etc., es decir, alimentos de bajo contenido graso y calórico, pero alto contenido en nutrientes. Se debe reducir la cantidad de alimentos a ingerir en forma progresiva , hasta entrar en el ayuno. Esto se hace con el propósito de que los síntomas que ocurren durante el ayuno sean menos intensos.

La salida debe también ser progresiva: es decir, que después de culminar un ayuno no debo romperlo con dieta completa, porque sería peligroso para la salud.

La introducción de alimentos debe ser progresiva (introducir los alimentos poco a poco). Mientras más días dure un ayuno, a la hora de romperlo, el tiempo que tardo en introducir los alimentos debe ser mayor. Aproximadamente la mitad del tiempo de duración del ayuno.

En el caso de los ayunos absolutos, sin agua, se debe romper primero con agua y luego jugos de frutas preferiblemente uvas, patillas. Luego ir introduciendo otras frutas, después vegetales y luego carnes.

Si el ayuno es hídrico y es muy prolongado, se debe romper con jugo de frutas combinados con agua (mitad agua y mitad jugo). Luego el jugo puro de frutas, después las frutas como tales, luego vegetales crudos, posteriormente los vegetales cocidos y de último las carnes.

En el caso del ayuno parcial sería menos estricto, ya que se ingieren algunos alimentos. Debo ir aumentando poco a poco la cantidad de comida, de frutas o vegetales. Si el ayuno fue a base de frutas y vegetales crudos, tengo que tener cuidado en ir introduciendo poco a poco los vegetales cocidos, hasta llegar a la cantidad ingerida habitualmente y por último introducir las carnes poco a poco. En este caso de cuarenta días de ayuno parcial, la ingesta de carne sería aproximadamente a la semana de romper el ayuno.

PASOS BÁSICOS PARA LOGRAR UN AYUNO EFICAZ:

– Establezca su objetivo o finalidad.

– Haga su compromiso con Dios.

– Planifique su tiempo con Dios.

– Prepárese física y psicológicamente.

– Prepárese espiritualmente.

– Evitar situaciones que distraigan.

– Entre y salga del ayuno en forma adecuada.

– Espere los resultados.

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