Cómo Prevenir las Enfermedades Físicas

Evitad los excesos en la alimentación. Una gran mayoría de personas muere a causa de su propia gula, y de su ignorancia con respecto a los hábitos dietéticos correctos.

Obedeced las divinas leyes de higiene. La práctica de la higiene de la pureza mental es superior a la higiene física, mas no por ello debe despreciarse la importancia de esta última. No viváis, sin embargo, conforme a reglas de higiene tan rígidas, que la menor desviación de ella os perturbe.

Prevenid el desgaste físico, mediante el dominio del método apropiado para conservar la energía física y para proveer al cuerpo de una inagotable cantidad de energía vital, a través de la práctica de los ejercicios de Self Realization Fellowship*.

*Entre las obras de Paramahansa Yogananda que han sido publicadas, las Lecciones de Self-Realization Fellowship poseen la característica especial de ofrecer instrucciones detalladas sobre las técnicas yóguicas de meditación, concentración y energetización que él enseñó, entre las que se incluye el Kriya Yoga.

Prevenid el endurecimiento de las arterias por medio de la dieta adecuada.

Evitad someter al corazón a un trabajo exclusivo; el temor y la ira fatigan este órgano. Con del cultivo de la serenidad mental, brindadle al corazón el reposo necesario.

Si estimamos que la cantidad de sangre expulsada en cada contracción de los ventrículos del corazón suma alrededor de ciento quince mililitros, este órgano movería un peso equivalente a ocho kilogramos de sangre en un minuto. Así pues, en el lapso de un día, el corazón impulsaría aproximadamente doce toneladas de sangre, y en un año este valor ascendería a cuatro mil toneladas. Estas cifras demuestran el enorme trabajo desarrollado por el corazón.

Generalmente se considera que el corazón reposa entre cada contracción (durante el período diastólico o de expansión) con lo cual recibiría, cada veinticuatro horas, un descanso total de nueve horas. Este período diastólico, sin embargo, no corresponde a un verdadero reposo, sino que constituye simplemente una etapa de preparación para el movimiento sistólico siguiente. Las vibraciones provocadas por la contracción de los ventrículos reverberan a través de los tejidos cardíacos durante su relajación, y por lo tanto el corazón nunca se encuentra realmente en reposo.

Estando el músculo cardíaco sometido día y noche a un continuo desgaste de energía, naturalmente tiende a extenuarse. Por consiguiente, sería de considerable valor para el mantenimiento de la salud, el depararle a este músculo un reposo adecuado. El control consciente del sueño, el aprender a dormir y a despertar a voluntad, constituyen parte del entrenamiento yoga, una de cuyas fases capacita al hombre para regular los latidos cardíacos. Cuando se es capaz de controlar conscientemente el palpitar del corazón, se ha alcanzado el dominio sobre la muerte. Tanto el descanso físico como la renovación de la energía producidos durante el sueño normal, constituyen sólo un pálido reflejo de la maravillosa calma y fortaleza obtenidas a través del “sueño consciente”, en el cual incluso el corazón reposa.

Dijo San Pablo (Corintios 15:31): “…por la gloria que en orden a vosotros tengo en Cristo Jesús, nuestro Señor, cada día muero”, esto es, la santa paz que acompaña a la Conciencia del Cristo, descansa o detiene el corazón. Numerosos son los pasajes bíblicos que revelan el hecho de que los antiguos profetas dominaban el arte del reposo cardíaco, ya fuese a través de la meditación científica o de la total entrega espiritual a Dios.

En el año 1837, cierto conocido fakir hindú llamado Sadhu Haridas, fue sepultado bajo tierra por orden de Ranjit Singh, Maharajá de Punjab, como parte de un experimento rigurosamente controlado.

Bajo constante vigilancia, este hombre permaneció enterrado durante cuarenta días, en el interior de una cavidad completamente amurallada. Al cabo de dicho plazo, su cuerpo fue desenterrado ante la presencia de numerosos dignatarios de la corte, además de algunos caballeros ingleses, entre quienes se contaba el Coronel Sir. C. M. Wade, de Londres. Sadhu Haridas reasumió la respiración y se reintegró a la vida normal. Con ocasión de un experimento anterior, dirigido por el Rajá Dhyan Singh en Jamu, Cachemira, Sadhu Haridas permaneció sepultado durante cuatro meses. Este hombre había dominado el arte tanto de controlar como de hacer descansar el corazón.

Cómo Prevenir las Enfermedades Mentales

Cultivar la paz y la confianza en Dios. Liberad vuestras mentes de todo pensamiento perturbador, colmándolas de amor y de dicha. Tomad conciencia de la superioridad de la curación de tipo mental sobre la terapia física. Desechad los malos hábitos, bajo cuyo influjo vuestras vidas se vuelven miserables.

Cómo prevenir las Enfermedades Espirituales

Es posible hacer que nuestras mentes se vuelvan cada vez más espirituales, mediante el método de liberarnos de todo concepto de mortalidad y de mutabilidad, conceptos que limitan nuestro ser. El cuerpo no es sino vibración materializada, y debería ser reconocido como tal. La conciencia de la enfermedad, de la decadencia y de la muerte, puede ser desalojada por medio de la comprensión científica tanto de las profundas leyes que unifican la materia y el Espíritu, como de la calidad ilusoria de la manifestación del Espíritu en forma de materia, de lo Infinito en forma finita. Creed firmemente que habéis sido creados a imagen del Padre, y que por lo tanto sois inmortales y perfectos.

La ciencia ha comprobado que incluso la más ínfima partícula de materia, o la más mínima onda de energía, son indestructibles; el alma – o la esencia espiritual del hombre- es también indestructible. La materia sufre cambios; el alma sufre experiencias cambiantes. A los cambios radicales se les denomina muerte; mas la muerte ~ el cambio de la forma física- no altera ni destruye la esencia espiritual.

Aplicad en vuestras vidas diarias la paz y el equilibrio que experimentáis durante la práctica de la concentración y de la meditación. Conservad vuestra ecuanimidad incluso en medio de circunstancias difíciles. No os dejéis avasallar por emociones violentas; aun frente a lo acontecimientos más adversos, erguíos imperturbables.

 

Yogananda

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s