SunGazing – críticas y defensas

Sungazing (también conocido como sun gazing, curación solar, observación solar, Sun Yoga, Surya Yoga y Solar Yoga) es el nombre que recibe la práctica de miras directamente al sol en su ocaso o salida durante unos minutos con la creencia de que ello permite recibir su luz, energía, y complementar, mejorar o reemplazar la alimentación con comida.

Sus defensores argumentan que experimentan aumentos del nivel de energía y disminuciones del apetito. Uno de los observadores solares más famosos, Hira Ratan Manek, reivindica que esta práctica puede proporcionar alimento al organismo; también que desde 1995, ha vivido de la luz solar sin necesidad de alimentos sólidos y que no experimenta ansias de comer ni letargo alguno, efectos normalmente asociada a la inanición, ni falta de nutrientes. Su mujer ha señalado que bebe pequeñas cantidades de café, té, zumos de frutas y sueros lácteos.Sin embargo, ninguna de sus afirmaciones ha podido ser corroborada por investigadores independientes.


Mirar al sol se ha utilizado con otras técnicas como el Método Bates para mejorar la vista, pero muchos practicantes creen que basta con la luz solar para mejorar o recuperarse completamente de los defectos visuales.

Manek y otros muchos observadores solares han informado de haber tenido un amplio rango de experiencias espirituales como resultado de su práctica, algunas veces incluyendo, pero no necesariamente limitadas a:

•    sentimientos de bienestar,
•    conexión con la naturaleza,
•    sentimiento de iluminación espiritual, y
•    firme convicción acerca de la práctica de mirar al sol

La práctica de observar al sol se realiza a menudo descalzo en contacto directo con la tierra desnuda, y para la mayoría, durante las “horas seguras”: la hora siguiente al amanecer y la hora anterior a la puesta del sol , especialmente cuando estos procesos ocurren al nivel del horizonte (es peligroso cuando ocurren sobre una montaña o colina y el sol está alto sobre el horizonte).

Las autoridades de esta práctica, como Manek, suguieren que los que quieran realizar esta práctica lo hagan con precaución. Su centro de sanación solar recomienda a los practicantes que miren al sol durante 10 segundos el primer día, 20 el segundo, 30 el tercero y así sucesivamente hasta alcanzar los 44 minutos, durante el transcurso de unos nueve meses.

Otra autoridad, el sanador ucraniano Nikolay Dolgorukiy estableció un record en 2006 al mirar el sol sin parar durante más de 13 horas — desde la salida a la puesta del sol. En 2007, Nikolay Dolgorukiy miró al sol con los ojos abiertos durante 16 horas. Nikolay pide a los principiantes que lo hagan durante varios segundos y aumenten la exposición gradualmente, por segundos. De acuerdo a su página web, uno de los seguidores de Nikolay Dolgorukiy, Tatiana Zhadan miró al sol directamente con los ojos abiertos durante 5-6 horas en 2006.


Además, los observadores no recomiendan ayunar por uno mismo, aunque sugieren que podría en última instancia trascender la necesidad de alimentarse mediante la observación.

Algunos practicantes, impacientes por los resultados, han practicado durante una hora o más, con la esperanza de conseguir algún tipo de cambio notable. Desafortunadamente, el único cambio que resulta típicamente es la retinopatía o la formación de moscas oculares. Este tipo de discapacidad puede incluir un punto brillante, típicamente del tamaño angular del sol, justo en el centro del campo de visión de nuestro ojo, lo cual puede dificultar la visión en esa parte del ojo. Esta incidencia, de acuerdo con las mismas fuentes, se puede evitar ejercitando la paciencia y la precaución, mirando al sol solo unos pocos segundos al principio y aumentar el tiempo de exposición posteriormente.

Manek ha creado un sitio web que ofrece más ayuda y estudios sobre esta materia.

 

Estudios científicos

Actualmente no existen pruebas científicas sólidas de que mirar al sol funcione realmente de la forma que los observadores creen, como tampoco existen pruebas de lo contrario. Muchos observadores han expuesto que la práctica debería ser sometida a un análisis exhaustivo siguiendo el método científico, para ayudar a su corroboración o refutación.

Hira Ratan Manek, de hecho, ha afirmado en su sitio web que ha sido testeado en varias ocasiones bajo condiciones de ayuno extensas: primero en Calicut, India bajo la dirección del Dr. C.K. Ramachandran; después en Ahmedabad, India bajo un equipo internacional de 21 médicos y científicos dirigidos por el Dr. Sudhir Shah y el Dr. K. K. Shah el Presidente de la Asociación Médica India en aquel momento; y posteriormente, en la Universidad Thomas Jefferson y en la Universidad de Pennsylvania.

Aunque estas fuentes sugieren que se ha realizado un trabajo científico sobre esta práctica, los resultados no se han publicado extensamente y ni las comunidades médica ni la científica han reconocido abiertamente su validez. La comunidad de observadores todavía espera un estudio riguroso y definitivo para resolver el asunto.

 

Críticas

Las ideas de sobrevivir sin comida, o inedia, y mirar al sol tienen muchos oponentes y críticas. Estas prácticas se han tachado de curandería, pseudociencia y no científicas en muchas ocasiones. Médicos, científicos y otros han condenado la práctica de mirar al sol:

1. La mayor parte de las críticas se centran en la idea de que mirar al sol es una práctica no saludable que podría provocar daño en los ojos e incluso ceguera, antes que favorecer la salud. Se sabe que la retinopatía solar se produce de esta forma y los eclipses solares dejan a menudo a los observadores con ceguera de diversos grados y persistencia.

1a. Se ha argumentado que el cuerpo humano utiliza un mecanismo de defensa natural para protegerse a sí mismo del sol. Cuando el ojo recibe una luz brillante, la reacción automática es una contracción de las pupilas, guiño de los párpados y la producción inmediata de lágrimas.

2. Los críticos contraponen que el cuerpo humano no tiene ningún órgano para convertir la luz solar en una forma de energía que pueda utilizarse como combustible. Los animales normalmente utilizan amplios sistemas digestivos para desmenuzar la comida sólida en nutrientes y energía. Los observadores afirman que sus ojos pueden convertir la luz solar en energía para sus cuerpos. Sin embargo, mientras que las plantas poseen clorofila para facilitar la fotosíntesis, los seres humanos no poseen clorofila en sus ojos.

2a. Incluso si un ser humano pudiese de alguna manera aprovechar la energía del sol a través de sus ojos y convertirla en energía y nutrientes, los ojos proporcionan un area demasiado pequeña, especialmente en comparación con las hojas de las plantas verdes. Además, los humanos requieren una mayor cantidad de energía para su sustento que las plantas. Mirar al sol tendría que ser decenas o centenas de veces más eficiente que la fotosíntesis para producir suficiente energía como para mantener a un ser humano mínimamente funcional.

3. Unido al posible daño a los ojos, algunos estudios han mostrado que la exposición al sol puede incrementar el riesgo de cáncer de piel.

 

Defensas

 

Los observadores aducen que algunas de esas críticas utilizan técnicas populares de amedrentamiento contra esta práctica en un intento de asociarle connotaciones emocionales con una base científica relativamente pobre:

1. Los partidarios creen que actuando con precaución y siguiendo el proceso indicado por Hira Ratan Manek pueden evitar la retinopatía, la ceguera y otros defectos de los ojos potencialmente dañinos. Esto significa mirar al sol solo cuando sus rayos son débiles, alrededor del amanecer y el atardecer y acondicionado los ojos a niveles crecientes de luz, de una forma similar a unejercicio mental o físico. No recomiendan mirar al sol durante los eclipses solares.

1a. Un cuerpo no acostumbrado al ejercicio físico responde naturalmente al mismo con una realimentación negativa, normalmente en forma de dolor y otros achaques. Si un médico examinara las células y los tejidos en un cuerpo que ha sufrido un ejercicio físico extenuante, debería asumir, de acuerdo a los daños limitados y agudos producidos en esas células y tejidos, que el ejercicio físico es dañino para el paciente y que no mejora la salud. Este punto de vista sería un grave error de perspectiva del problema, tal y como no ver el bosque por culpa de los árboles. El cuerpo humano tiene un gran potencial de recuperación y el limitado daño en el que se incurre a través del ejercicio físico es generalmente temporal (excepto cuando no se hace con precaución). El hecho de que los ojos, como el resto del cuerpo, retroceden a modo de queja cuando miran al sol por primera vez no es necesariamente una prueba de que mirar al sol sea dañino. Los practicantes regulares encuentran que sus ojos se ajustan pronto a la luz. En general, solo en los comienzos de la sesión experimentan alguno de estos problemas.

2. Aunque es verdad que los ojos humanos no poseen clorofila, hay otras formas de convertir la luz en energía. Las células fotovoltaicas, es decir, los paneles solares, pueden también aprovechar y convertir la luz solar en energía. Para que funcione la fotosíntesis, todo lo que se necesita, en teoría, es una manera de aprovechar el efecto fotoeléctrico para alimentar una cadena de transporte de electrones. Los observadores del sol mantienen que el ojo humano posee realmente algún tipo de células fotovoltaicas y que este podría ser el medio por el cual los humanos pueden sobrevivir con energía solar.

2a. Los practicantes creen que aún hace falta experimentar y analizar mucho más su práctica. Hay algunas teorías que podrían explicar cómo una superficie tan pequeña como la de un ojo podría absorber la luz solar y convertirla en la misma energía que la comida. Es posible que las células fotovoltaicas que se supone que existen sean altamente eficientes para convertir energía. Sin embargo, otra posibilidad es que la energía solar actúe más como catalizador o disparador que estimule la producción de energía de alguna otra fuente.

3. Los practicantes creen que aunque la exposición al sol y la probabilidad de contraer cáncer del piel han sido relacionados en diferentes estudios, podría no haber una relación directa real. La asociación es más probablemente debida al uso de protectores solares, algunos de los cuales se ha demostrado que poseen efectos cancerígenos.

Mientras que se admite que no hay pruebas científicas actualmente para esta actividad, también se sugiere que casi no hay evidencias que la falseen tampoco. La comunidad de observadores está esperanzada en que en el futuro el tema reciba un tratamiento amplio y completo por la ciencia y la medicina.

Observadores famosos

•    Gustav Fechner (1801-1887): Físico y filósofo Alemán que es ampliamente considerado como el padre de la psicofísica, la ciencia que busca cuantificar la relación entre los estímulos físicos y las sensaciones que producen. Experimentos en la formación de imágenes persistentes, para las que él observó el sol, le dejó parcialmente ciego y sensibilizado a la luz.

•    Khwaja Shamsuddin Azeemi (nacido en 1927): Maestro Sufi pakistaní y parapsicólogo que recomienda observar el sol para mejorar tanto la vista de cerca como de lejos, el enfoque mental y el bienestar general. Sin embargo, recomienda mirar al sol solo durante los primeros pocos minutos del amanecer, cuando el sol es rojo-anaranjado. Y para los principiantes, no más de un minuto al día durante seis meses. Previene contra practicarlo durante períodos prolongados puesto que podría conducir a problemas de salud mental.

 

Tomado de Wikipedia

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s